Marca sonora

Es natural para todos los que diseñamos marcas, los que hacemos logos distintos, memorables, los que buscamos nombres sonoros para empresas y hacer marcas visuales y reconocibles, busquemos palabras, tipografías, formas y colores, pero casi nunca sonidos.

Una marca sonora se las trae… Un logotipo sonoro que debe cumplir algunas condiciones: Breve, identificable, original y recordable.

Cuando encendíamos una Mac y hacía – Chaaann! Se llamaba “Chime”, campanada en inglés. Después con el tiempo e imitando todo, apareció una melodía en Windows y hoy te sonará familiar en Netflix.

Es un aviso de que todo está bien, una “señal de ajuste”. Hello Moto! O el ringtone de Nokia.. Aunque desde hace mucho ya existían los carillones de los que el Big Ben quizá sea el más famoso. En la publicidad argentina el mayor exponente es del gran locutor Pelusa Suero haciendo su Bardhal, Bardhaaaaaaaal

Haciendo un video sobre el recorrido de los venezolanos en Argentina en los últimos 7 años quise poner una señal sonora en cada hito. Recordé el sonido del Cambur pintón. Es el sonido de las notas del Cuatro: LA, RE, FA#, SI.

Lo busqué, juro que lo hice días enteros y sólo aparecían audios de músicos diciendo, – así se afina un cuatro… cam… bur… pin… ton… lento, lentísimo, exasperantemente lento porque iban a explicar nota por nota. Pero el sonido que yo buscaba era el rapidito, el que hace quien agarra el cuatro en sus manos, lo acaricia con cariño y pasa su uña sólo para comprobar “de una vez” si está mínimamente afinado y dice -chévere. Es rápido, simple y toda Venezuela resuena en el ambiente.

Chime

Alé me grabó uno a pedido: